Solo para emprendedoras de bienestar que ya venden, pero sienten que su negocio las desborda por falta de estructura.
Priscilla pasó de sentirse frustrada y agotada a tener una estructura clara y una conexión profunda con su audiencia.
Gracias a que aplicamos herramientas de productividad consciente que le permitieron ordenar su negocio, clarificar su mensaje y mejorar la gestión con sus clientas. Así pudo recuperar energía, enfoque y profesionalismo.

Vale pasó de sentirse desorientada a tener un sistema claro para su negocio y aumentar su facturación.
Gracias a que aprendió a crear un método y un sistema para fortalecer su negocio, sin agotarse ni improvisar. Trabajamos en una estrategia auténtica que le permitió conectar con su audiencia y así llegar a su cliente ideal.

Natalia pasó de sentirse agobiada y en caos a organizar el sistema interno de su negocio y aumentar sus ventas.
Gracias a que juntas implementamos sistemas de productividad consciente que le permitieron ordenar sus procesos internos, estructurar su comunicación y liderar desde la calma.

Yorna pasó de sentirse estancada a aumentar su facturación con estrategias claras y enfocadas.
Trabajamos en su propuesta de valor, su estrategia digital y su capacidad de comunicar y vender con autenticidad. Esto le permitió atraer a las clientas correctas y convertir desde un lugar más firme y profesional.

✔️ Reconectar con tu propósito y visión para liderar tu negocio desde tu esencia, no desde el agotamiento.
✔️ Pasar de emprendedora a empresaria del bienestar, con una mentalidad clara, firme y alineada con tus valores.
✔️ Identificar y liberar creencias limitantes que te están frenando, como el miedo a vender, al fracaso o a no ser suficiente.
✔️ Organizar tu tiempo y tu energía con un sistema de planificación realista, fluido y adaptado a tu estilo de vida.
✔️ Diseñar una agenda semanal alineada con tus prioridades reales y tu energía femenina, sin exigencias externas.
✔️ Construir hábitos conscientes y sostenibles que te ayuden a avanzar con claridad y foco, sin volver al caos.
✔️ Crear una estrategia de contenido auténtica, alineada con tu mensaje y tus valores, sin sentir que estás forzando.
✔️ Estructurar tu oferta de servicios de forma clara y profesional, para atraer a las clientas correctas sin perseguir a nadie.
✔️ Vender desde tu verdad, sin sentirte invasiva ni tener que disfrazarte de alguien que no eres.
✔️ Sostener tu negocio con calma, propósito y fluidez, usando herramientas prácticas, mentales y digitales.
En el 2018 me gradué como Trabajadora Social.
Era mi gran sueño… sentía que había nacido para ayudar y acompañar a otros.
Muy joven ingresé al sistema público con toda mi energía… pero pronto me di cuenta que era un lugar que no me cuidaba.
Pasaron los años y comencé a sentirme muy agotada, frustrada.. ya no estaba siendo yo, mi brillo se estaba apagando.

Por fuera era la profesional ejemplar.
Por dentro… escapaba a fiestas, alcohol, y drogas.
Vivía en incoherencia y me dolía no estar alineada con la vida que soñé.
Luego de años de malos hábitos, el cuerpo me gritó.
Llegó a mi vida un diagnóstico de Fibromialgia, lumbago crónico, ataques de pánico, pastillas para dormir y para levantarme.
Y aunque amaba mi trabajo, mi energía se había agotado
En ese mismo proceso, muere repentinamente quien era mi jefa y a quien quería y admiraba muchísimo.
Era una mujer que vivía por su trabajo..
Fue aquí donde toque fondo, decidí que yo no iba a morir en una oficina de 08:00 a 17:00, me rehusé a pensar que la vida era solo eso.
Así que renuncié a mi trabajo, armé mi maleta y me fui a vivir la experiencia de un voluntariado con niños y niñas en Uruguay.


Dejando todo fue cuando me reencontré conmigo misma y descubrí algo nuevo: el mundo de los negocios digitales y el crecimiento personal.
Vi la oportunidad de crear un espacio donde podía ayudar, vivir en propósito y tener libertad.
Mi negocio comenzó a crecer, estaba viviendo el sueño de dejar mi oficina y tener un negocio digital, llegaron mis clientas, cree mi comunidad.
Pero aún así tenía días sin parar de trabajar, ansiedad por redes sociales, ingresos que subían y bajaba, me veía haciendo TODO yo, con mil pestañas abiertas y sin dirección real… el ciclo se repetía.
Me estaba consumiendo otra vez.


Hasta que elegí invertir de quienes sí tenían resultados y así dejar de improvisar, desde entonces, he invertido más de $7.000 USD en formación, desarrollo personal y mentorías.
Desarrolle las habilidades necesarias para vivir libre y siendo dueña de mi tiempo.
Pero lo más importante fue que dediqué mi energía en SER esa empresaria.
Encarnar a esa mujer con hábitos sostenibles, que honra su cuerpo y alimenta su mente, que se prioriza y que cumple su palabra.
Me alejé de mis vicios y de personas tóxicas que no sumaban nada a mi vida.
Pero llegaron mujer increíbles que se alineaban con mi formada de ver y vivir el mundo.


Este ultimo tiempo me he dedicado a construir un método liviano, organizado y real, para que otras mujeres puedan vivir de su propósito en el mundo del internet.
Hoy acompaño a mujeres exitosas que se sienten agotadas y frustradas… a recuperar claridad, el orden, la estructura y libertad, sin dejar de ser ellas mismas.
Porque sí se puede tener un negocio próspero sin sacrificar tu energía, ni tu propósito.
En las primeras semanas ya vas a notar un cambio, porque empezamos por lo que más desordena: tu cabeza y tu agenda. Trabajamos vaciado mental, prioridades y una estructura semanal simple para que dejes de improvisar. No es “ser perfecta”, es volver a tener control y claridad sobre tu semana.
Justamente por eso funciona. No necesitas más horas, necesitas una forma distinta de decidir qué va primero. Ordenamos tus prioridades, tu calendario y tu forma de planificar para que avances sin sentir culpa por “no hacerlo todo”. Tu agenda vuelve a ser una herramienta, no una condena.
La organización acá no es estética: es estrategia. Vas a aprender a planificar con intención, proteger bloques de foco y ejecutar lo importante sin dispersarte. El resultado es concreto: más constancia, más acción que sí mueve la aguja y menos agotamiento por estar ocupada sin avanzar.
P.D: Si sientes que este es tu momento, postula. Te prometo que voy a sostenerte.